
| Los biocombustibles. ¿Son realmente una alternativa? | |
Página 3 de 3 Aspecto 1 - Ético ambiental: Uno de los temas más ásperamente discutidos en el ámbito de la nutrición es el de la manipulación genética de semillas para aumentar los rendimientos de la producción agrícola, lo cual supone riesgos muy altos para la salud. En el caso de los cultivos destinados para alimentos la normatividad ha logrado contener este proceso hasta cierto punto, pero para el caso de los cultivos dedicados a bio-combustibles las normas ambientales se relajarán por tratarse de productos que no son destinados para consumo humano, por lo que es de esperarse que aumenten los riesgos de propagación y contaminación de especies manipuladas. Conforme se vaya incrementando la necesidad de bio-combustibles en el planeta, la competencia por la tierra fértil disponible, será directamente con la superficie dedicada a la agricultura para consumo humano, que puede generar el incremento de los precios de los alimentos. La disyuntiva es si dejaremos de dar de comer a la población para darle de comer a los automóviles. El uso masivo de químicos tóxicos (fertilizantes e insecticidas) y la subsiguiente contaminación de los mantos acuíferos por escurrimientos se incrementará con la expansión de este cultivo. La presión para aumentar el volumen de producción provocará la destrucción progresiva de los pocos bosques y selvas que quedan para dedicarlos a extensas plantaciones, a partir de ese momento se originará la alteración de los climas regionales por los monocultivos. Además la degradación progresiva de suelo es inevitable, “los monocultivos intensivos matan (literalmente) el ecosistema de los primeros 50 cm de la tierra trabajada, con lo cual la tierra se desertiza”. Con las prácticas agroindustriales actuales, por cada kilo de alimento producido se destruyen 5 kilos de suelo. Finalmente, la incorporación progresiva de mas tierras puede ocasionar la perdida irreversible de biodiversidad por destrucción masiva de habitad y la aniquilación de la vida silvestre. Aspecto 2 - Límites físicos: Los cultivos para producir bio-combustibles según sea su auge, empezarán a ocupar rápidamente la tierra fértil disponible en el planeta desplazando otros cultivos. El proceso de aumento en la superficie dedicada a este tipo de cultivo permitirá hacer crecer la capacidad de suministros de bio-combustibles. Sin embargo, la tierra cultivable en el mundo tiene un límite, es decir, llegará el día que no quede terreno libre para este cultivo y ese momento representará el techo de la capacidad de producción mundial de combustible de origen agrícola, por lo que si la demanda de combustibles continúa creciendo, esta opción presenta un tope máximo que no podrá cumplir. Por otra parte, no toda la superficie de suelo en el planeta es cultivable. La mitad de la superficie de los continentes es desierto, del suelo restante la mitad es reserva boscosa y selva, otra parte la ocupan las ciudades y toda la infraestructura humana como carreteras, presas hidroeléctricas. Lo que queda es tierra cultivable que posee distintos niveles de fertilidad. En el caso de nuestro país por ejemplo, se requieren 120 millones de hectáreas dedicadas al monocultivo de bio-combustibles para sustituir la energía equivalente proveniente de la producción de petróleo mexicana y el territorio nacional solo tiene alrededor de 22 millones de hectáreas disponibles para cultivo, de las cuales, buena parte ya está dedicada a la producción de alimentos. ¿Cual sería la capacidad máxima de producción de bio-combustibles del planeta?, es decir, ¿cuál es el límite de producción de este tipo de combustible orgánico? porque talvez nos estamos llevando una pequeña cantimplora al desierto energético con la opción de los bio-combustibles. En el año 2003, el biólogo Jeffrey Dukes calculó que los combustibles fósiles que quemamos en un solo año fueron producidos a partir de materia orgánica que equivale a unas 400 veces la energía primaria que corresponde a la productividad neta anual de la biomasa del planeta. O por decirlo en lenguaje coloquial, cada año quemamos el equivalente a la producción energética primaría de 4 siglos de productividad animal y vegetal de nuestro planeta. La dispersión de los cultivos generará obligatoriamente la creación de una enorme red de transporte para recolección y abastecimiento de materia prima a las refinerías de bio-combustibles, acarreando el aumento del consumo de combustibles. Finalmente, como dato a superar, actualmente se comercializan en el mundo 34 millones de barriles de bioetanol al año, que comparado con lo que consume una nación desarrollada es solo un suspiro. Brasil produce unos 95 millones de barriles de etanol al año y Estados Unidos produce unos 55 millones de barriles anualmente, pero consume 9 millones de barriles de gasolina al día, suponiendo que toda la producción de etanol se destinara al mercado norteamericano le alcanzaría para unos 15 días de consumo. Aspecto 3 - Condiciones climáticas y geográficas: Las condiciones de humedad, de temperatura y de tipo de suelo no son adecuadas para todos los tipos de cultivo constituyendo una limitación importante para el aprovechamiento de las variedades de mayor rendimiento. Las perdidas totales de los cultivos por siniestros, sequías, inundaciones y heladas, es una probabilidad que reduciría los resultados. Aspecto 4 - Rendimientos: Una fuerte limitante de la disponibilidad de los bio-combustibles es la periodicidad de las cosechas, los cortes del producto y la necesaria rotación de las variedades de cultivo, por lo que el volumen esperado tendrá que planearse con base en el ciclo agrícola natural que no está diseñado para la voraz necesidad de energía mundial. Aspecto 5 - Intensidad energética y Tasa de Retorno Energético: comparado con el petróleo, los biocombustibles tienen una menor cantidad de calorías por unidad de volumen y su Tasa de Retorno Energética (TRE) es negativa. Pimentel y Tad W. Patzek, Profesores de Ingeniería Civil y Ambiente de la Universidad de Berkeley California, EEUU, comprobaron que el proceso de producción de bio-combustible por medio de la semilla de girasol requiere 118% más energía fósil que el combustible “verde” obtenido. Por otra parte señalan en sus estudios que la soja insume 27% más, y el maíz 29% más combustibles fósiles que el propio combustible obtenido. Aspecto 6 - Requerimientos de agua: El agotamiento de los acuíferos existentes es hoy uno de los mas graves retos que enfrenta la humanidad. El riego intensivo es una de las principales causas de la salinización de los suelos y su consecuente desertización. El uso agrícola industrial del agua para cultivos de bio-combustibles competirá con el uso para consumo humano, industrial y generación eléctrica. Aspecto 7 - No es un proceso autosuficiente: La dependencia a los hidrocarburos (fertilizantes, insecticidas, maquinaria pesada que usa diesel y bombeo de agua) para aumentar los rendimientos de los cultivos, encadena la opción de los bio-combustibles al actual modelo energético basado en los combustibles fósiles. El encarecimiento del petróleo generará un alza de los costos en todo el proceso de producción de bio-combustibles. ¿Puede el bio-diesel producido sostener toda la cadena productiva de la misma producción agrícola a gran escala de bio-diesel? Definitivamente no puede, pues necesita un subsidio energético... por lo tanto no es sostenible. ¿Las tierras de cultivo pueden soportar monocultivos intensivos durante muchos años? No pueden, pues necesitan el subsidio de nutrientes derivados del petróleo. Aspecto 8 - Tecnológico, de recuperación de inversión y de rentabilidad: Sustituir el parque vehicular mundial implica un mayor consumo de energía. La potencia de los vehículos “verdes” no es comparable al de los de motor de gasolina y el segmento de mercado para los autos Verdes es limitado.
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